La Universidad de Buenos Aires salió a responder este martes a las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien había asegurado que el 39% de los estudiantes de Medicina son extranjeros y cuestionó el uso de los fondos destinados a la educación superior. La respuesta estuvo encabezada por el vicerrector de la institución, Emiliano Yacobitti, quien calificó de “erróneos” los datos difundidos por el funcionario nacional y presentó estadísticas oficiales correspondientes al ciclo lectivo 2026.
La polémica se inició luego de que Ravier afirmara: “Estamos destinando dinero a formar personas que después vuelven a sus países. Tenemos que cuidar el dinero de los argentinos”, en el marco del debate sobre el financiamiento universitario y la situación presupuestaria de las casas de altos estudios.
Ante estos dichos, Yacobitti difundió información institucional que contradice las cifras expuestas por el Gobierno nacional. Según los registros de la UBA, sobre un total de más de 70.000 ingresantes en 2026, los estudiantes extranjeros con residencia precaria, transitoria o temporal representan apenas el 2,5% del total.
En relación con la Facultad de Ciencias Médicas, uno de los principales focos de la discusión, el dirigente universitario precisó que la participación de alumnos internacionales alcanza el 6,1%, muy lejos del 39% mencionado por el vocero presidencial.
Además, el desglose por facultades muestra que en Odontología los estudiantes extranjeros representan el 4,1%; en Ingeniería, el 2,7%; mientras que en el resto de las unidades académicas el porcentaje no supera el 2%.
Desde la UBA también remarcaron que existen mecanismos de control y requisitos específicos para el ingreso de alumnos provenientes del exterior. En ese sentido, recordaron que desde 2022 se exige a todos los aspirantes de países no hispanohablantes acreditar un nivel C1 de español, tanto en comprensión como en expresión oral y escrita, un estándar equivalente al dominio de un hablante nativo.
Yacobitti sostuvo que estas medidas fueron implementadas para facilitar la integración académica y garantizar las condiciones necesarias para el cursado, al tiempo que rechazó que exista un impacto significativo de estudiantes extranjeros sobre el presupuesto universitario.
Finalmente, el vicerrector expresó la disposición de la comunidad académica para trabajar junto al Gobierno nacional en la búsqueda de consensos. “La universidad pública siempre estará abierta al diálogo y a la construcción de políticas que fortalezcan el sistema educativo argentino”, señalaron desde la institución.
El cruce entre la UBA y el Ejecutivo se suma a una serie de debates en torno al financiamiento de las universidades nacionales, un tema que continúa ocupando un lugar central en la agenda política y educativa del país.