El próximo sábado 20 de junio, los festejos oficiales por el Día de la Bandera en Rosario dejarán de lado la habitual tónica protocolar para convertirse en el epicentro de la crisis política más profunda que atraviesa el gobierno de Javier Milei. La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, pateó el tablero político al confirmar públicamente que viajará a la provincia de Santa Fe para participar del acto central en el Monumento Nacional a la Bandera, un escenario donde forzará un incómodo e inevitable reencuentro cara a cara con el Presidente, la secretaria general Karina Milei y el devaluado jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La decisión de la titular del Senado se da en medio de un clima de extrema hostilidad interna, luego de que tildara de "vergüenza" las explicaciones que brindó Adorni sobre su abrupto incremento patrimonial y sus millonarios gastos en dólares en efectivo. La vicepresidenta calentó aún más la previa al emitir una fuerte advertencia en la red social X: "Tengo más verdades para decir, no sé si están preparados para escucharlas", disparó en respuesta a las críticas de los usuarios hacia el entorno presidencial. La ofensiva de Villarruel se sostiene sobre un dato clave de poder: este miércoles, en Labor Parlamentaria, le otorgó una "semana de gracia" al jefe de ministros postergando la sesión, pero fijando el 2 de julio como fecha límite para una interpelación y una moción de censura que cuenta con el aval de la oposición y de aliados desencantados (PRO y UCR) para destituirlo de su cargo.
Para colmo de males para la Casa Rosada, el rechazo a la figura de Adorni perforó las fronteras del Congreso y llegó al territorio santafesino. La concejal de Rosario, Anita Martínez, referente provincial del PRO de Mauricio Macri, le envió una carta pública a Javier Milei exigiéndole que desplace al jefe de Gabinete de la comitiva oficial. "Sería imprudente que los conflictos y los escándalos del presente empañen un ritual tan valioso y noble como la jura de la bandera", reza el escrito que expone la condición de "mancha venenosa" del funcionario, quien ostenta casi un 80% de imagen negativa en los sondeos y ya no es recibido por los gobernadores aliados en las mesas de gestión.
De acuerdo al cronograma oficial, las actividades en Rosario arrancarán a las 10:00 de la mañana con el arribo del gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente local Pablo Javkin. Tras el izamiento de la insignia patria a orillas del río Paraná y la entonación de "Aurora" a cargo de la banda Tambor de Tacuarí del Regimiento de Patricios, los únicos oradores pautados en la lista original eran Javkin, Pullaro y el propio Javier Milei. Sin embargo, la sorpresiva e imponente irrupción de Villarruel, sumado al misterio de si exigirá hacer uso de la palabra en el estrado, mantiene en vilo a los armadores oficiales que observan cómo el Senado de la Nación se mueve de forma autónoma bajo las órdenes de la vicepresidenta y de Patricia Bullrich.