Una fuerte tormenta con ráfagas de viento e intensas precipitaciones causó destrozos y anegamientos en diversos municipios del interior de Salta durante las últimas horas. Tras el paso del temporal, el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia activó un dispositivo de asistencia territorial para contener a las familias damnificadas y evaluar los daños materiales reportados en las zonas más golpeadas.
En diálogo con el programa Que Pasa al Mediodía, la directora general de Emergencia de la Provincia, Gabriela Locuratolo, precisó que la cartera mantuvo un monitoreo en tiempo real junto a los gobiernos locales: "Todo el tiempo nos comunicamos con los municipios, pasando las actualizaciones sobre por dónde iba la tormenta, si cambiaba de dirección y dónde llegaba el núcleo", explicó la funcionaria.
De acuerdo con el relevamiento oficial, el municipio de Tartagal sufrió el impacto más severo cerca de la medianoche, registrando un número considerable de árboles caídos, cables y postes derribados, además de serios daños en inmuebles particulares. De manera simultánea, se enviaron comisiones de asistencia hacia Coronel Moldes y la localidad de El Potrero, donde se reportaron incidentes en la vía pública e infiltraciones de agua en viviendas de pobladores locales.
A pesar de la virulencia del fenómeno, las autoridades confirmaron que no fue necesario disponer evacuaciones masivas en los centros asistenciales. "El viento corrió techos y voló algunas chapas. Eso provocó que la lluvia mojara pertenencias o que ingresara bastante agua a las viviendas", aclaró Locuratolo, destacando como dato central que no se lamentaron personas heridas ni víctimas fatales. En vistas al inicio de la temporada estival de precipitaciones, el organismo provincial ratificó que trabaja junto a Defensa Civil, Seguridad, Policía y Bomberos en reuniones regionales para unificar y actualizar los protocolos de actuación frente a emergencias climáticas.