El interventor de la localidad fronteriza de Aguas Blancas, envió el pedido al Ministerio de Seguridad de la Nación y al Ministro de Defensa del Estado. La frontera con Bolivia, continúa siendo una de las mas permeable, pese a los esfuerzos por blindarla con la dotación de efectivos que responden al Plan Güemes. Sin embargo, las autoridades provinciales resaltan que sin radares ni una ley que permita controlar los transportes aéreos, el narcotráfico continúa encontrando el espacio para introducir estupefacientes al territorio argentino. Frente a esto, y a la inacción del ejecutivo nacional, el actual interventor de Aguas Blancas envió un pedido expreso para desde el ministerio conducido por Alejandra Monteoliva, se de tratamiento a los siguientes puntos: 1. Evaluación e Implementación de Protocolos de Intercepción: Analizar la viabilidad operativa y legal de restituir o dictar normativas de protección del espacio aéreo que contemplen el uso de la fuerza contra naves hostiles e identificadas como amenazas como último recurso, garantizando el pleno apego a los compromisos internacionales (Ley de Derribo).
2. Fortalecimiento del Plan de Radarización: Incrementar el despliegue de radares tácticos móviles y de alerta temprana en los puntos críticos de la frontera salteña para eliminar las denominadas “zonas ciegas" utilizadas por la aviación ilegal.
3. Articulación de Fuerzas Federales y Provinciales: Robustecer los canales de despliegue inmediato en territorio para la captura de cargamentos y tripulaciones una vez detectados los descensos o bombardeos de estupefacientes. De esta forma, y en caso de aprobar este pedido, las fuerzas de seguridad tendrían una nueva herramienta para poder combatir la narcocriminalidad y proteger las fronteras nacionales.