Un fuerte despliegue preventivo coordinado por la Policía de Salta interrumpió de forma drástica la actividad nocturna ilegal en dos de los puntos urbanos más importantes de la provincia. Durante las primeras horas de la madrugada de este domingo 7 de junio de 2026, efectivos de la fuerza provincial detectaron y clausuraron de manera simultánea cuatro eventos masivos que operaban sin ningún tipo de autorización oficial ni medidas de seguridad básicas. Los procedimientos, que incluyeron el despeje masivo de concurrentes y el secuestro de mercadería, se llevaron a cabo tanto en el Valle de Lerma como en el departamento del norte salteño, dejando al descubierto el lucrativo negocio de la nocturnidad clandestina.
El mapa de los operativos policiales dividió sus esfuerzos entre la capital salteña y la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán. En la Capital, las patrullas preventivas irrumpieron en salones de eventos y domicilios particulares ubicados de manera estratégica en el barrio Norte Grande y en el complejo habitacional Docente Sur. Al mismo tiempo, en el norte provincial, el personal de las dependencias locales coordinó allanamientos en locaciones situadas sobre la calle Mitre y la calle Pringles de Orán. En los cuatro puntos geográficos, el panorama con el que se encontraron los uniformados fue idéntico: salones colmados de jóvenes, música a altos volúmenes y una absoluta falta de habilitación municipal o bomberil.
De acuerdo con el informe oficial de la Jefatura de Policía, los investigadores pudieron constatar de manera flagrante la venta ilegal de entradas en los accesos y la comercialización desregulada de bebidas alcohólicas de alta graduación. Entre las cuatro locaciones clausuradas se contabilizó una concurrencia total que superaba de forma holgada los 600 asistentes, muchos de los cuales debieron ser desalojados de forma pacífica hacia la vía pública para desarticular los focos de aglomeración. Tras asegurar los perímetros, el personal de civil procedió al secuestro preventivo de las barras de bebidas, equipos de sonido y dinero en efectivo que resultan de interés directo para el avance de las investigaciones.
Frente a la gravedad de las infracciones y con el aval de las fiscalías correspondientes en cada jurisdicción, los organizadores y propietarios de los inmuebles fueron formalmente notificados e infraccionados bajo los cargos de transgredir las normativas vigentes en el código contravencional de la provincia. Las autoridades ministeriales recordaron que este tipo de operativos preventivos buscan erradicar fiestas que, al carecer de controles de salida de emergencia, seguros civiles o presencia de personal médico, representan un peligro latente para la integridad física de la juventud salteña, anticipando que las multas económicas para los responsables serán severas.