Economia · 16 de jun de 2026

LA ACTIVIDAD METALÚRGICA SE HUNDIÓ EN MAYO Y TIENE TANTAS MÁQUINAS APAGADAS COMO EN LA PANDEMIA

El último informe de ADIMRA reveló una caída del 5,1% interanual. El uso de la capacidad instalada perforó el piso del 40% por primera vez desde 2020, desnudando la profundidad de la recesión. Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba son las provincias más afectadas.

Por Redaccion Economia

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La recesión del sector manufacturero argentino sumó un dato alarmante que expone la gravedad de la crisis que atraviesa el entramado productivo nacional. De acuerdo con el último relevamiento sectorial emitido por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad metalúrgica registró en mayo una contracción del 5,1% en términos interanuales y una baja del 1,4% en comparación con el mes de abril. Con estos registros, el sector acumula una caída neta del 6% en los primeros cinco meses del año, confirmando un escenario de parálisis que ya iguala los peores registros históricos de la última década.

El indicador más dramático del informe técnico es el desplome en el uso de la capacidad instalada, una variable que mide cuánta maquinaria pesada e infraestructura fabril se encuentra efectivamente en funcionamiento. Durante mayo, este índice sufrió un retroceso de 6,8 puntos porcentuales, hundiéndose hasta el 39,8%. Se trata de la primera vez desde la cuarentena estricta por la pandemia del coronavirus que el uso del aparato productivo perfora la barrera del 40%. Para encontrar un precedente similar hay que remontarse a mayo de 2020 (39,1%), quedando este registro como el tercero más bajo de toda la serie estadística, cuyo piso histórico absoluto fue abril de ese mismo año con un 32,7%.

"Este nivel refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter marcadamente recesivo del actual escenario industrial", advirtieron con preocupación desde ADIMRA. El impacto de la caída de la demanda interna, el freno total de la obra pública y la menor compra de maquinaria agrícola no afectó al territorio de forma homogénea, ensañándose con especial dureza en las provincias que componen el corazón industrial del país: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba registraron los peores índices de suspensión de turnos y parates de plantas.

Los analistas de la actividad fabril advierten que trabajar con más del 60% de las fábricas ociosas vuelve inviable la sustentabilidad financiera de las pequeñas y medianas empresas (pymes) a mediano plazo. Ante la imposibilidad de cubrir los costos fijos de mantenimiento, energía y estructuras salariales, las cámaras empresariales alertan que las próximas semanas podrían registrar un incremento en el esquema de suspensiones concertadas y esquemas de retiros voluntarios, complicando la estabilidad del empleo formal en un sector clave para el desarrollo económico.