El costo de vida medido en moneda dura volvió a acelerarse en la Argentina. Según un reciente informe del centro de estudios Fundar, los precios locales expresados en dólares registraron una suba del 1% durante mayo, superando el promedio de América Latina (0,7%). Con este resultado, el país se encareció 0,3 puntos porcentuales más que la región en solo un mes y amplió al 4,5% el avance acumulado de la inflación en dólares durante la gestión de Javier Milei.
El fenómeno responde a la dinámica cambiaria y de precios de mayo: mientras la inflación en pesos fue del 2,1%, el dólar oficial avanzó a un ritmo del 1,1%. Al moverse el índice de precios al consumidor por encima de la pauta de depreciación del tipo de cambio, esa diferencia se trasladó de forma directa a la medición en moneda extranjera.
El estudio pone de relieve un contraste marcado en la canasta de consumo. Aunque la mayoría de los rubros comercializables experimentó un abaratamiento relativo frente a la región desde noviembre de 2023, cuatro gastos esenciales e ineludibles para las familias hicieron el camino inverso y dispararon su costo en dólares frente al promedio latinoamericano:
Vivienda y servicios: +52,7%
Comunicaciones: +28,4%
Educación: +13,6%
Transporte: +7,3%
El encarecimiento de este grupo de rubros genera una presión sensible sobre el presupuesto familiar y afecta con mayor severidad a los sectores más vulnerables, dado que el costo de alquilar o mantener la vivienda, pagar la luz o el gas, tener conectividad, estudiar o trasladarse representa una canasta rígida, muy difícil de recortar o sustituir.
La paradoja de los precios relativos: ¿Qué es más caro y qué es más barato que en el exterior?
Pese a las subas acumuladas en los servicios esenciales, la dinámica de la inflación en dólares muestra un mapa de precios sumamente heterogéneo al comparar a la Argentina con sus vecinos continentales.
Donde Argentina logró abaratarse desde fines de 2023: El ingreso de productos importados y la caída en la producción nacional forzaron una corrección a la baja en varios bienes de consumo masivo. Desde noviembre de 2023, la Argentina se abarató frente al promedio de América Latina en indumentaria (-37%), equipamiento del hogar (-24,4%), recreación (-18%) y alimentos (-14,7%).
El mapa actual frente al promedio de la región:
Sigue siendo más barato en: Alimentos, salud, educación, vivienda y servicios, e impuestos sobre alcohol y tabaco.
Resulta más caro que en la región en: Restaurantes y hoteles, indumentaria, comunicaciones, recreación, equipamiento del hogar y, desde el mes de abril, transporte público y privado.