El fin de semana dejó un saldo alarmante en materia de seguridad vial en la provincia de Salta. En el marco de los operativos preventivos y cerrojos vehiculares diagramados por la Subsecretaría de Seguridad Vial del Ministerio de Seguridad, los efectivos de la Dirección General de Seguridad Vial desplegaron una intensa actividad de control en rutas nacionales, provinciales, avenidas urbanas y puntos estratégicos de alta conectividad, dejando como resultado un elevado número de conductores multados.
De acuerdo con el balance consolidado por la Jefatura de Policía, los agentes apostados en los puestos fijos y móviles distribuidos en diferentes jurisdicciones supervisaron un total de 9.795 vehículos de diversas cilindradas. Durante los procedimientos de fiscalización, se detectaron 989 infractores a las normativas viales vigentes. La gran mayoría de estas faltas correspondieron a incumplimientos explícitos de los requisitos obligatorios enmarcados en la Ley Nacional de Tránsito, tales como la falta de documentación esencial, la ausencia de elementos de seguridad o el exceso de velocidad.
El control de los niveles de alcohol en sangre volvió a ser uno de los ejes centrales de los operativos de prevención. Los efectivos policiales efectuaron un total de 6.565 test de alcoholemia mediante el uso de alcoholímetros homologados. En este contexto, 84 conductores arrojaron resultados positivos, por lo que fueron infraccionados de inmediato bajo el rigor de las sanciones correspondientes, procediéndose en diversos casos a la retención preventiva de las licencias de conducir y al secuestro de los rodados.
Desde la Subsecretaría de Seguridad Vial señalaron que la coordinación diaria de estas tareas preventivas resulta una herramienta indispensable para reforzar la presencia policial en las principales vías de circulación de la provincia. Las autoridades recordaron que el objetivo de sostener estos operativos de manera ininterrumpida es desalentar conductas temerarias al volante, reducir los índices de siniestralidad vial y promover de forma activa una cultura de conducción responsable entre los salteños y los turistas que transitan por la región.