Un escenario meteorológico de máxima atención se perfila para los próximos meses en el país. El fenómeno de El Niño 2026-2027 avanza hacia su punto de mayor intensidad, amenazando con provocar un período prolongado de precipitaciones por encima de los promedios históricos en gran parte del territorio nacional, con efectos que se consolidarán en el verano y perdurarán hasta marzo de 2027.
De acuerdo con las proyecciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA), existe más de un 90% de probabilidad de que se trate de un evento "muy fuerte" y un 75% de chances de que los indicadores oceánicos superen valores críticos entre octubre y diciembre. Para ese trimestre, el Índice Oceánico Relativo de El Niño (RONI) —medición que aísla el impacto del cambio climático— podría alcanzar los +2,67 °C, superando los registros históricos de los episodios de 1982-83 (+2,5 °C) y 1997-98 (+2,4 °C).
Progresión de las lluvias y el impacto en el Norte Argentino
El avance de las precipitaciones sobre el mapa argentino se dará de forma gradual:
Octubre y Noviembre: Las mayores anomalías de humedad se concentrarán en el Litoral (Misiones, Corrientes, este de Formosa y Chaco), con excesos superiores a los 50 milímetros. Asimismo, se proyectan acumulados extra de entre 20 y 50 mm en Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero y Tucumán.
Diciembre: El fenómeno alcanzará su máxima cobertura, afectando con lluvias por encima de lo normal a cerca del 80% del territorio argentino.
Impacto en el Norte y Salta: Aunque para la provincia de Salta no se emitió oficialmente una cifra específica de milímetros, la región NOA se verá influenciada por la masa de humedad que afectará a provincias vecinas como Tucumán y Santiago del Estero.
Enero a Marzo de 2027: Los excesos hídricos persistirán en el Litoral, Cuyo, La Pampa, la región Pampeana y el norte de Buenos Aires.
Monitoreo en los grandes ríos y aclaración de los expertos
El aumento de las precipitaciones pondrá bajo la lupa la evolución de las principales cuencas hidrográficas del país. Mientras que el río Uruguay responderá con rapidez a los caudales, el río Paraná comenzaría a incrementar su nivel desde diciembre, sosteniendo una crecida que podría prolongarse hasta abril de 2027 y encendiendo las alarmas por posibles anegamientos en la cuenca del Plata.
Pese a la contundencia de las cifras oceánicas, especialistas en meteorología como Mauricio N. Saldívar recordaron que un fenómeno de gran magnitud no se traduce de manera matemática en un desastre: "Que El Niño sea muy intenso no significa automáticamente que se vayan a superar las inundaciones récords del pasado". El impacto final dependerá de la respuesta local de las cuencas y el comportamiento de las tormentas estacionales.