Economia · 01 de jul de 2026

EL DÓLAR CERRÓ JUNIO EN ALZA Y EL BANCO CENTRAL TUVO QUE ACTIVAR UN PLAN DE EMERGENCIA

El tipo de cambio subió con fuerza durante el último mes debido a la menor liquidación del agro y la demanda de pesos por el aguinaldo. Esta presión obligó al Banco Central a reducir su ritmo de compra de divisas y a desplegar una agresiva intervención en los mercados de futuros y bonos.

Por Redaccion LA 3 FM

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La dinámica cambiaria y monetaria de junio de 2026 cerró con luces de alerta encendidas en el tablero de control del mercado financiero argentino. Una combinación de factores estacionales, como la finalización de la cosecha gruesa del agro y el aumento de la demanda de dinero por el cobro del medio aguinaldo, presionó al alza el valor de la divisa. Ante este escenario, el Banco Central (BCRA) exhibió una menor capacidad de compra en el mercado oficial, viéndose obligado a intervenir fuertemente a través de instrumentos financieros para moderar la volatilidad sin sacrificar reservas de forma directa.

Esta tensión se tradujo en un inmediato deterioro de los principales indicadores que miden la salud del mercado. El Índice de Estabilidad Financiera (ISEF), elaborado por la consultora Analytica, registró una preocupante caída del 3,3% en la última semana, alcanzando sus niveles mínimos desde que se inició el actual programa de acumulación de reservas. La desaceleración en la compra de divisas (u$s240 millones frente a los u$s233 millones de la semana previa) encendió alarmas de cara a un exigente calendario financiero que incluye el vencimiento de u$s4.300 millones en bonos privados el próximo 9 de julio y compromisos con el FMI por u$s800 millones entre agosto y septiembre.

Las tres herramientas de intervención del BCRA

Para frenar las presiones alcistas sobre el tipo de cambio sin realizar ventas directas de divisas internacionales, la autoridad monetaria desplegó una triple estrategia en los mercados de cobertura:

  • Boom de dólares a futuro: El interés abierto en el mercado de futuros acumuló un incremento de u$s1.133 millones a lo largo de junio. De ese total, u$s692 millones se concentraron agresivamente en las últimas seis ruedas, coincidiendo con el pico de presión cambiaria, lo que refleja la fuerte oferta de cobertura oficial.

  • Operaciones inéditas en bonos Dólar Linked: El Central mantuvo una participación activa inédita sobre la curva de instrumentos indexados al tipo de cambio oficial, con especial intensidad en la semana en que el bono TZV26 fijaba su tipo de cambio final y amortizaba más de u$s2.000 millones.

  • Flexibilidad y contención de tasas: El martes se registró un volumen elevado de u$s404 millones en el instrumento indexado más corto (BYMA). Analistas privados señalan que el Gobierno optó por utilizar futuros para evitar una presión adicional sobre las tasas de interés y limitar la volatilidad en un contexto de alta demanda de dinero.

El panorama de la liquidez y las tasas en el Tesoro

El frente fiscal y monetario también sintió el impacto de la menor inyección de pesos por la caída en las compras de reservas. En la última licitación de deuda del mes, el Tesoro Nacional alcanzó un nivel de rollover del 81,26%, con un volumen de ofertas recibidas que escaló a los $14,9 billones.

A fin de reducir la presión sobre las tasas a un día (que el viernes habían saltado al 25% TNA), las autoridades financieras decidieron convalidar una inyección de liquidez liberando unos $3 billones al mercado. Tras esta medida, las denominadas tasas overnight (a un día) comenzaron a retroceder desde sus máximos de los últimos cuatro meses, mientras las curvas soberanas en pesos comprimían, en una jornada donde se estima que el Banco Central absorbió $1,7 billones a una tasa del 20% a través de la rueda Repo.