La Municipalidad de Salta dio un paso definitivo en la modernización y endurecimiento de las políticas de prevención vial al poner en funciones operativas los nuevos sistemas de control de estupefacientes en la vía pública. Durante los operativos estratégicos desplegados en las últimas horas en la capital salteña, los agentes de tránsito estrenaron los dispositivos de "narcotest", logrando identificar de manera inmediata a los primeros cuatro conductores que circulaban bajo los efectos de sustancias prohibidas. Las pruebas arrojaron un resultado positivo unánime por consumo de THC, el principio activo y psicoactivo de la marihuana que altera de forma directa los reflejos y la percepción al volante.
De acuerdo con lo detallado por el secretario de Tránsito y Seguridad Vial, Matías Assennato, el nuevo equipamiento tecnológico posee una alta sensibilidad calibrada para detectar moléculas de drogas como cocaína, anfetaminas, opiáceos y derivados del cannabis en muestras salivares rápidas. El funcionario provincial remarcó que, al momento de ser notificados sobre el resultado en la pantalla, los propios automovilistas involucrados terminaron reconociendo ante el personal de civil haber consumido la sustancia pocos minutos antes de ponerse al mando de sus respectivos rodados, lo que validó la efectividad técnica del procedimiento.
Ante la confirmación flagrante de las infracciones, las fuerzas de seguridad activaron de forma estricta el mismo protocolo de penalización severa que rige actualmente para los casos de alcoholemia positiva. Las cuadrillas municipales procedieron a la retención inmediata de las licencias de conducir de los implicados, el secuestro de los automóviles mediante grúas de acarreo y el labrado de las actas contravencionales con multas que tramitarán en la justicia de faltas. Además, el sistema informático nacional aplicó de manera automática el descuento definitivo de los 20 puntos asignados en el registro por el mecanismo del scoring, inhabilitando transitoriamente a los titulares.
La implementación de los narcotest responde a la necesidad de hacer cumplir las ordenanzas de Tolerancia Cero que prohíben taxativamente la conducción bajo estados depresivos, eufóricos o alucinógenos que pongan en riesgo la vida de terceros. Assennato relató incluso un hecho llamativo: en uno de los retenes, el familiar de un infractor acudió a retirar el vehículo secuestrado y agradeció formalmente el accionar de los inspectores, admitiendo que el joven no estaba en condiciones biológicas de seguir manejando. Desde el área técnica aclararon que las terminales están configuradas para activarse solo ante un consumo directo y consciente, descartando cualquier tipo de "falso positivo" provocado por exposición pasiva al humo ambiental.