La Selección argentina de fútbol ya se encuentra en territorio texano para afrontar el tramo final de su preparación de cara al próximo compromiso internacional. La delegación que encabeza Lionel Scaloni completó con éxito el traslado logístico al abordar un vuelo chárter privado desde Kansas, aterrizando sin inconvenientes en su nueva sede de concentración. Con el plantel completo y en óptimas condiciones físicas, el cuerpo técnico busca aprovechar al máximo las últimas horas disponibles para ajustar los detalles tácticos y aceitar el funcionamiento colectivo del equipo campeón del mundo.
La agenda de la jornada de este viernes prevé un fuerte movimiento mediático y deportivo en el búnker nacional. En primera instancia, el entrenador santafesino Lionel Scaloni se presentará ante los periodistas en una conferencia de prensa formal, espacio donde se espera que realice un análisis del rival de turno, evalúe el presente futbolístico de sus dirigidos y brinde indicios certeros sobre la conformación de la alineación titular. Las principales dudas de la prensa especializada giran en torno al armado del mediocampo y la delantera, buscando confirmar si el esquema apostará por la rotación de nombres o mantendrá la base histórica.
Posteriormente al contacto con los medios de comunicación, los futbolistas saltarán al campo de juego para llevar a cabo la última práctica de entrenamiento planificada en el cronograma oficial. Esta sesión de trabajos con pelota servirá para realizar los tradicionales ejercicios de velocidad, jugadas preparadas de pelota parada y un ensayo táctico informal que terminará de sellar los once nombres que saldrán a la cancha. El clima interno de la concentración Albiceleste sigue mostrando los niveles habituales de armonía y concentración de cara a un juego que promete un marco imponente de público local.