Economia · 14 de ago de 2026

CRÉDITOS EN DÓLARES PARA LA CONSTRUCCIÓN: HACIENDA BUSCA MOVILIZAR HASTA u$s6.000 MILLONES PARA REACTIVAR LA ECONOMÍA REAL

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, detalló los alcances de la flexibilización crediticia anunciada por el Ministerio de Economía. Explicó que la medida busca canalizar los ahorros en divisas hacia la inversión productiva y el sector desarrollador inmobiliario, aunque descartó de forma categórica el otorgamiento de préstamos hipotecarios en dólares a particulares.

Por Redaccion Economia

Imagen principal de CRÉDITOS EN DÓLARES PARA LA CONSTRUCCIÓN: HACIENDA BUSCA MOVILIZAR HASTA u$s6.000 MILLONES PARA REACTIVAR LA ECONOMÍA REAL

El Palacio de Hacienda acelera la ingeniería financiera para intentar dinamizar la actividad económica a través del crédito privado. Luego de los anuncios del Ministerio de Economía sobre la flexibilización de los préstamos en moneda extranjera, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, precisó los objetivos y el alcance de la medida, destacando que el foco principal está puesto en inyectar liquidez al sector de la construcción y estimular la oferta inmobiliaria.

"El ahorro financia la inversión y esa es la única manera de crecer de manera sostenida, incrementando la productividad, los salarios reales y el crecimiento. En esa lógica macroeconómica se enmarca esta medida", sostuvo el funcionario. Según estimaciones del Palacio de Hacienda elaboradas sobre el nivel actual de depósitos en los bancos, el potencial del sistema financiero para otorgar financiamiento en divisas alcanza los u$s6.000 millones, una cifra que podría expandirse si se incrementa la captación de depósitos impulsada por la ley de inocencia fiscal.

Furiase remarcó que la iniciativa generará un impacto directo en la economía real, beneficiando especialmente a la industria de la construcción, uno de los sectores más castigados por la coyuntura. Entre noviembre de 2023 y junio de 2026, la actividad constructora registró un derrumbe acumulado del 20% como consecuencia del freno a la obra pública. Cabe recordar que el rubro representa el tercer sector en importancia en generación de mano de obra en el país, empleando al 8,4% de los trabajadores registrados según los datos del INDEC.

En relación a la operatoria, el secretario de Finanzas aclaró que "los desarrolladores de proyectos inmobiliarios claramente van a calificar para este tipo de préstamos en dólares para personas jurídicas, y esa es una manera de generar crédito para la oferta de la construcción". Sin embargo, frente a las especulaciones sobre un eventual regreso de los créditos hipotecarios en moneda dura para los ciudadanos de a pie, el funcionario fue tajante al descartar esa posibilidad: "Se mantienen las restricciones macroprudenciales", confirmó, cerrando la puerta a deudas hipotecarias en divisas para personas físicas.

Finalmente, para impulsar la demanda de vivienda, Furiase anticipó que el Gobierno analiza utilizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para fondear créditos hipotecarios en pesos a tasas accesibles. La herramienta en evaluación consistiría en licitar plazos fijos de entre 1 y 3 años destinados a las entidades bancarias, buscando subsanar la histórica falta de financiamiento de largo plazo en el sistema local.

Aunque la flexibilización de los créditos en dólares busca movilizar ahorros para reactivar la construcción, este tipo de herramientas financieras conlleva riesgos macroeconómicos, sectoriales y financieros significativos en la economía argentina.

A continuación, los principales riesgos analizados por especialistas del mercado y economistas:

1. El riesgo del "descalce de monedas" (Maldición histórica en Argentina)

El principal peligro de endeudarse o prestar en dólares ocurre cuando los ingresos del deudor son en pesos.

  • Para los desarrolladores inmobiliarios: Construyen y gastan en insumos locales en pesos, y venden las unidades mayoritariamente a compradores locales que perciben sus ingresos en pesos. Si se produce un salto cambiario o una devaluación repentina, la deuda en dólares del desarrollador se multiplica en pesos, comprometiendo su capacidad de pago y la finalización de las obras.

  • El motivo del freno a los particulares: Es precisamente por este riesgo que el Gobierno descartó los hipotecarios en dólares para familias. Si el dólar sube, la cuota en pesos se vuelve impagable para un asalariado.

2. Riesgo de liquidez y del sistema bancario

Los depósitos en dólares en los bancos pertenecen a los ahorristas.

  • Si los bancos prestan esa liquidez en dólares a empresas que no generan ingresos directos en divisas (como un constructor local, a diferencia de un agroexportador que cobra en dólares fuera del país), el riesgo sistémico aumenta.

  • En caso de una corrida bancaria o desconfianza generalizada, si los ahorristas acuden a retirar sus dólares y los bancos los tienen colocados en proyectos inmobiliarios a mediano plazo (que no se pueden liquidar de un día para otro), se genera un problema severo de iliquidez bancaria.

3. Presión sobre los costos de construcción (Efecto Inflación en Dólares)

Si se vuelcan masivamente u$s6.000 millones a financiar la oferta de la construcción sin que la demanda de compras esté garantizada o consolidada:

  • Se corre el riesgo de encarecer velozmente los insumos del sector (cemento, hierro, mano de obra, terrenos), acelerando la inflación en dólares de los costos de edificación.

  • Esto podría encarecer aún más el metro cuadrado final, haciendo que los departamentos terminados queden fuera del alcance de la clase media que depende de un sueldo en pesos.

4. Riesgo de ejecución y demanda (Falta de "calce" con el comprador final)

Un desarrollador puede calificar y tomar un crédito en dólares para construir un edificio. Sin embargo:

  • Si al momento de terminar la obra el mercado comprador carece de créditos hipotecarios en pesos accesibles (o con tasas viables), el desarrollador se quedará con los departamentos vacíos sin poder venderlos rápido para cancelar el crédito bancario en dólares.

  • El éxito del plan depende 100% de que funcione simultáneamente el mecanismo del FGS para fondear hipotecarios en pesos a la gente común.

5. Dependencia de la estabilidad macro y del "crawling peg"

Este esquema funciona con fluidez en un contexto donde el tipo de cambio oficial está controlado o la inflación en pesos converge con la devaluación. Si la brecha cambiaria o la volatilidad macroeconómica vuelven a dispararse, la cadena de pagos entre el banco, el desarrollador y el comprador final en pesos se rompe con facilidad.